jueves, 27 de septiembre de 2007

Perspectivas de la función docente

Hola!!!
Recuerden nuestras interrogantes, de las perspectivas estudiadas:

¿Cuál prevalece en su práctica docente?
¿Cuál resulta más adecuada al docente universitario?
Argumenten sus respuestas!!!

35 comentarios:

A las 27 de septiembre de 2007 a las 9:29 , Blogger Rosa Eugenia ha dicho...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

 
A las 17 de octubre de 2007 a las 13:47 , Blogger Oscana ha dicho...

¿Cuál de las perspectivas de la formación docente es la más adecuada en la docencia universitaria?
La perspectiva más adecuada seria la alternativa de una docencia con una alta exigencia investigativa ya que así el docente centraría sus esfuerzos en promover y desarrollar los procesos intelectuales de los alumnos de hacerlos pensar, investigar y estudiar.
¿Cuál es la perspectiva que ud asume y porque? Yo asumiría la perspectiva de docencia con investigación, ya que esto me permitiría construir mi propio conocimiento acerca de una determinada disciplina, y este conocimiento solo se logra a través de la investigación para así poder enseñar esos conocimientos.

 
A las 20 de octubre de 2007 a las 19:41 , Blogger Rosa Eugenia ha dicho...

De acuerdo Oscana, relaciona tu coemnetario con la lectura sobre "perspectivas" que se encuentra en "Documentos"

 
A las 20 de octubre de 2007 a las 19:43 , Blogger Rosa Eugenia ha dicho...

El comentario de Oscana "...ya que esto me permitiría construir mi propio conocimiento acerca de una determinada disciplina", parece identificarse con una perspectiva ¿Cuál?

 
A las 21 de octubre de 2007 a las 13:29 , Blogger Brigett Barrios ha dicho...

¿Cuál de las perspectivas de la formación docente es la más adecuada en la docencia universitaria?
Desde las diferentes lecturas realizadas considero entre otras cosas que la perspectiva docente debe atender un modelo humanista no alejado de las posturas o tendencias que apuntalen a la formación en investigación, técnica y practica, donde prevalezca una "actualización permanente" (CRBV,1999), es decir, deberá formarse un docente conocedor de las tendencias pedagógicas actuales, con herramientas didácticas acordes con la concepción del educando y su aprendizaje. La Ley Orgánica de Educación de 1980, contempla exigencias de formación docente que apuntan hacia un docente crítico, democrático, capaz de participar activamente en el proceso de transformación social. Es entonces que la formación docente debe estar, también, fundamentada desde el punto de vista legal, político, sociocultural, filosófico, pedagógico y psicológico; y establecer una serie de rasgos, características y competencias propias de la formación profesional que se aspira. En este sentido la formación docente debe circundar en una formación en valores cónsonos con una sociedad democrática y contemplar el abordaje holístico del hombre y su contexto. Ello implica que el ser humano que se esté formando vincule los conocimientos y la formación permanente para preservar y valorar la dimensión humana y cultural de la educación, elemento propicio para la integración del SER-HACER Y CONOCER (propuesta de la UNESCO, 1998).
¿Cuál es la perspectiva que ud asume y porqué?
Finalmente, de acuerdo a los planteado anteriormente, asumo la perspectiva de reflexión en la práctica ya que “incorpora, la relevancia de la propia reflexión en la práctica, pero no de modo excluyente, la teoría puede configurarse en intercambio con la práctica mas no excluyente de ella…” (Gimeno y Pérez, 1993; adaptado por Amaro, 1996) Considerando lo anteriormente planteado, en esta perspectiva se reflexiona en la práctica y por lo tanto ello conlleva a la visualización de una constante crítica de mi formación como docente y de la praxis en sí, a través de la investigación-acción y como resultante de este proceso direccionar un perfil docente práctico, reflexivo, transformador, humanístico y conciente de los valores ciudadanos en términos de la adecuación de las distintas realidades con el colectivo con el cual interactúa.

 
A las 21 de octubre de 2007 a las 16:22 , Blogger Karima ha dicho...

Buenas a todos..en cuanto a este primer intercambio, aporto lo siguiente:
¿Cual de las perspectivas de la formacion docente es la mas adecuada en la docencia universitaria? Comparto lo que dice brigett en su intervencion y haciendo referencia a lo leido, me inclino por un docente que tenga dominio de su bagage academico en el aula, a la par de aplicar y ser multiplicador de valores que hagan la transmision de conocimientos en aula mas ameno para el que aprende..por ende tambien un docente que promueva la investigacion, la inferencia y la motivacion de sus estudiantes hacia lo que aprende, tomándolos en cuenta en todo momento como seres integrales.
¿Que perspectiva asumo y por que?
en este caso la perspectiva reflexiva, ya que en todo momento el docente debe tomar el eje actitudinal de sus estudiantes como punto de partida para impartir sus conocimientos academicos y ademas de ello procesos de reflexion constante y retroalimentacion que hagan mas productivo y enriquecedor el apredizaje multidireccional.

 
A las 21 de octubre de 2007 a las 20:33 , Blogger Portafolio_atiea_mabelpacheco ha dicho...

¿Cuál de las perspectivas de la formación docente es la más adecuada para la docencia universitaria?
Siempre he pensado que, de las teorías que plantean las orientaciones de la formación docente, las más productivas (en tanto que generan más aprendizaje), son las llamadas "genético - cognitivas" o que apuntan al "constructivismo". Y creo que esto se enmarca muy bien en las profundas críticas que hace C. Villarroel en su texto "La enseñanza universitaria: de la transmisión del saber a la construccíón del conocimiento".
En este texto el autor plantea ideas fundamentales que, a mi entender, desnudan en sus vicios a la educación universitaria venezolana. Una de esas ideas es la de la "banca" de la enseñanza, en donde el docente es un depositario y el alumno asume voluntariamente su papel de "recipiente" (Villarroel, 1995: 109). Esta teoría del aprendizaje por transmisión es, sin duda, un paradigma muy bien fundado en la educación universitaria venezolana. Para responder directamente la pregunta, diría que la perspectiva más adecuada para la docencia universitaria es la constructivista (con lo que yo respondo al planteamiento de Oscana Túpano), en donde el alumno participa activamente en la construcción de su propio conocimiento a partir de lo que ya sabe y del aprendizaje al que se puede acercar con la ayuda de un docente calificado (como lo planteaba Lev Vigotsky). ¿ Y quién es un docente calificado? Aquel que es un investigador y promueve la investigación entre sus alumnos, el que permite al alumno ser "pensante, creativo, cuestionador e innovador" (Villarroel, 1995:104). Este debe ser un docente capaz de romper con la situación de dependencia que, en palabras del autor citado, caracteriza al estudiante en la perspectiva tradicional de la enseñanza por transmisión.
Ahora bien, es muy difícil alcanzar este ideal a nivel institucional, y parece hasta quimérico plantearlo, pues el clásico docente universitario es muy apegado a la alta jerarquía que le da ser el "dueño" del conocimiento, y por tanto el que puede transmitirlo. Pero precisamente el convertirnos en docentes que investigan, que respetan las diversas corrientes del pensamiento y que, como conocedores de nuestras particulares disciplinas, sabemos que es mucho lo que podemos aprender de nuestros alumnos, es la reflexión que nos llevará, al menos en términos individuales por los momentos, a defender a la enseñanza de ese carácter reduccionista que implica el etiquetarla como mera transmisión, y además librarla del falso precepto simplista de que todo aprendizaje ha sido producto de una enseñanza clásica.

¿ Cuál perspectiva prevalece en mi práctica docente ?

Yo soy docente de Educación Básica desde hace cinco años, y de Educación Superior desde hace un año, por lo tanto quisiera comentar ambas experiencias, porque para mí están muy bien diferenciadas. Empiezo con una anécdota: Recuerdo un día en que les reclamaba a mis alumnos que no investigaban, que tomaban las ideas del docente como un dogma, que no cuestionaban. Y cerraba mi "arenga" con un llamado a asistir a la Biblioteca Nacional (recuerden que soy Historiadora), lugar que, tristemente, la mayoría de mis alumnos de tercer año de Educación Básica aún no conocían. Al sábado siguiente me encontraba yo en la Biblioteca y descubrí con asombro que algunos de mis alumnos estaban allí también. Me sentí muy satisfecha de verlos, pero más aún de que yo estuviera presente, "predicando con el ejemplo", pues nunca pensé que me harían caso. Esa es mi perspectiva docente desde antes de recibir formación pedagógica, creo que se la debo a la Escuela de Historia de la UCV, en donde un estudiante es, por definición, un investigador.
En mi acción docente la perspectiva que prevalece es la constructivista en buena medida, pero la combino con eso que llaman "transmisionismo", porque aún no logro descifrar cómo enseñar Historia sin tratar siempre de "contarle" a mis alumnos la verdad que he descubierto en buenos libros y muchos documentos llenos de hongos. Ese es mi otro empeño docente, no me gusta que mis alumnos arrastren las clásicas mentiras de la Historia tradicional, siempre trato de orientar el currículo hacia temas y personajes que los libros han tratado de borrar de la Historia, ese es mi empeño. Por eso creo que, así como trato de ser constructivista, también aplico una justa dosis de transmisionismo, pero siempre para fomentar la discusión, la investigación y el debate. Lo mismo hago a nivel universitario y, aunque parezca extraño, encuentro más resistencia entre los alumnos adultos que entre los alumnos menores. Mis alumnos universitarios son, en su mayoría, defensores del transmisionismo, renuentes a la investigación y fanáticos de la web, cuyas páginas toman como "verdades reveladas" e incuestionables. Claro, ellos llevan muchísimos años insertos en esquemas tradicionales de enseñanza en donde no gozan de libertad, y eso les gusta. He descubierto que la libertad a veces es inmanejable, porque si a mis alumnos del nivel universitario les digo "hagan una investigación de lo que ustedes quieran, no hay parámetros", se empeñarían en hacer preguntas que terminen en directrices rígidas. En cambio esta misma situación, para los niños es todo un goce.

 
A las 22 de octubre de 2007 a las 7:14 , Blogger Oscana ha dicho...

La perspectiva investigativa le va a permitir al docente estar actualizado y tener una reflexión constante sobre los nuevos conceptos que va formando. Además este docente como investigador debe promover en sus alumnos la investigación para romper con el esquema tradicional de enseñanza donde el docente es el que transmite los conocimientos y el alumno es el que los recibe, permitiendo asi al estudiante crear su propio conocimiento.

 
A las 22 de octubre de 2007 a las 7:32 , Blogger Oscana ha dicho...

¿Porque debe reflexionar el docente? El docente debe ser reflexivo porque esto le permitira buscar soluciones y tomar decisiones en situaciones complejas, inciertas y conflictivas que pasan en el aula, no conformandose asi con la aplicabilidad de técnicas aprendidas para el salon de clases.

 
A las 22 de octubre de 2007 a las 9:39 , Blogger Dr. Gustavo M. González ha dicho...

Antes de responder directamente los interrogantes planteados, y sin ánimo de subvertir el proceso de intervenciones, quisiera compartir algunos elementos queme resonaron al hacer contacto con lo autores:
1) Primero desconocía la amplitud de enfoques y sus diferencias tan sutiles en la práctica docente. Esto además de ofrecerme una visión más variopinta, me invita sobremanera a la reflexión de mi propia acción y formación como docente, como apunta uno de los interrogantes, pues considero que esa acción docente no obedece a una sola perspectiva, y porque tampoco podemos desdeñar algunas que ofrecen elementos positivos, aunque hagamos algunas opciones preferenciales… Con todo, no quiero rechazar ninguna perspectiva antes de pasarla por el tamiz de la confrontación con mi día a día y los resultados obtenidos hasta el momento.
2) Una perspectiva ecléctica no sé si resolverá mi inquietud, pero sin duda me permitirá verificar que hay elementos que por convicción considero pertinentes en mi proceso de formación y acción docente, toda vez que son de distintos enfoques. De modo que, la respuesta a los interrogantes no será unívoca, sino que pretenderá recoger algunos elementos fácilmente compatibles… Esta compatibilidad es la que quiero seguir verificando con la lectura del resto de los autores propuestos.

 
A las 22 de octubre de 2007 a las 9:40 , Blogger Dr. Gustavo M. González ha dicho...

Un primer acercamiento consiste en captar que cada perspectiva obedece a un proceso histórico del pensamiento y la comprensión del conocimiento, lo que no implica que por pertenecer a un momento histórico en su etiología, no se pueda seguir utilizando en el presente. Así el enciclopedismo obedece a un proceso del pensamiento, que ubicaba el conocimiento cerrado y susceptible de ser “poseído”, no concebido para ser enseñado, de ahí su distanciamiento de la pedagogía… Más adelante, con una visión enciclopedista, pero con un acercamiento a los principios de la didáctica, encontramos el enfoque comprensivo, que nace del cierre de un conocimiento poseído, a un conocimiento más diversificado con el naciente método empirista-positivista. En ese mismo orden, y con la perspectiva de un positivismo que gana terreno en el ámbito de las ciencias contemporáneas, se da la perspectiva técnica, sesgada de una visión antiespeculativa, y guiada por la verificación de procesos cerrados y controlados por lo “puesto”, medible, y cuantificable… Perspectiva que abunda en los procesos formativos de distintos niveles, ya con matices y novedades para alejarse de él (Cf. Nuevo Currículo de Educación Inicial y Currículo Básico Nacional). Una perspectiva más fenomenológica, que intenta alejarse de lo “puesto” (positivo), por el fenómeno que conocemos y del cual hacemos transmisión, pero que de igual forma es empírico, encontrando así la propuesta de la perspectiva práctica. Y para finalizar a todo este proceso de inclusión del positivismo en la pedagogía, su estatificación como ciencia (o técnica) entran los proceso psicológicos (como auxiliares de los planteamientos gnoseológicos) para ofrecer un marco de reflexión, apertura, investigación y construcción del conocimiento, que en el docente implica un nuevo paradigma, una nueva forma de planificar, ejecutar y evaluar su propio proceso de acción y formación, y el desempeño de quienes fueron confiados a su enseñanza… Este primera ubicación histórico-analítica me permite inferir qué elementos son rescatables de perspectivas de formación temporalmente anteriores a estas ideas contemporáneas, y cómo puedo llevarlas al diálogo con la novedad del conocimiento y del pensamiento.

 
A las 22 de octubre de 2007 a las 11:34 , Anonymous Anónimo ha dicho...

¿Cuál de las perspectivas de la formación docente es la más adecuada en la docencia universitaria?
Definitivamente después de analizar las lecturas y reflexionar en lo que ha sido a través del tiempo mi labor de docente, me declaro que lo he realizado de forma ecléctica. ¿El Por que?, pues apoderándome de las palabras de Ertmer y Newby (1993) “necesitamos de los logros de los conductas en cuanto a práctica, refuerzo”, “Necesitamos propósitos, decisiones, valores, comprensión (categorías cognitivas)” y de mi parte digo, que también necesitamos de la perspectiva constructivista, puesto que ella nos permite formar y formarnos como personas críticas, reflexivas, capaces de transformar y crear conocimiento y de llevar ese conocimiento a la práctica a través de la investigación.
¿Cuál perspectiva resulta más adecuada al docente universitario?
Como mencione antes en lo personal, creo que no existe una en particular específica para la docencia universitaria, puesto que los objetivos y competencias que se aspiran que desarrollen los y las estudiantes no son los mismos en cada programa de estudio y por otra parte, cada estudiante es un “mundo”, esto es, una persona con sus propias creencias filosóficas, ideológicas, religiosas, políticas y con un menor o mayor “dominios de conocimiento” y finalmente todos y todas no aprendemos de la misma forma.

 
A las 22 de octubre de 2007 a las 15:30 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En mi opinión la cuestión no es si una perspectiva es mejor que otra, sino el buen uso que el docente haga de cada una de ellas. Con lo anterior quiero decir y apoyándome en la lectura de Alfaro (2004) y Villarroel (1995), que cuando un docente decide basar su práctica bajo el amparo de una determinada perspectiva de la enseñanza, debe en primer lugar, hacer una revisión exhaustiva y minuciosa de las teorías del aprendizaje que existen hasta el momento, para de esta forma proceder a evaluar las fortalezas y debilidades de cada una y contextualizarlas de acuerdo al momento histórico que se vive, teniendo presente las necesidades propias de los y las estudiantes y los fines que se pretenden alcanzar mediante el desarrollo del currículo. Todo lo antes mencionado debe realizarse para evitar incoherencias de orden epistemológico, entre lo que se dice y lo que se práctica (incongruencias entre la teoría y la práctica), además como bien señala Alfaro (2004) el aspecto ético es algo que ningún educador (a) debe olvidar jamás, ya que toda concepción sea de la enseñanza ó del aprendizaje, esta cargada de valores y circunscrita a determinada ideología (económica, cultural, política y social)

 
A las 22 de octubre de 2007 a las 16:20 , Blogger Lic. Nattaly Guerra ha dicho...

Después de la realización de las lecturas, me inclino por la perspectiva de reflexión a la práctica, ya, que esta enseñanza posee un carácter flexible, cambiante y situado en un tiempo y espacio determinado, permitiendo reconocer la problemática de la situación compleja de la enseñanza inmersa en un proceso de transformación e innovación constante, donde se requiere que el docente sea crítico-reflexivo, en permanente formación, actualización y superación que los ayuden a transformar su pensamiento hacia los estudiantes, hacia la docencia, hacia los ambientes de aprendizaje, la ciencia y la tecnología, de manera que les permita evaluar el desempeño sobre su praxis, innovar sus condiciones de trabajo y enseñanza, reaccionar activamente y de manera positiva frente a los conocimientos con respecto a los nuevos paradigmas educativos, las nuevas tecnologías para el aprendizaje, la docencia y la investigación, elevar su profesionalización y la pertinencia de su quehacer cotidiano. Con respecto a la perspectiva que asumiría en la docencia, debo destacar que hasta el momento me he desempeñado en educación inicial y apenas estoy dando mis primeros pasos (muy levemente) a nivel superior, pero adoptaría la perspectiva de reflexión a la práctica porque despliega académicamente la capacidad del docente para hacer posible la integración de los conocimientos y las tecnologías con los cambios organizacionales que se viven, desde una perspectiva original, de transformación profunda de la educación superior, como lo señala la UNESCO respecto al logro de los objetivos estratégicos para la innovación de la Universidad

 
A las 23 de octubre de 2007 a las 17:44 , Blogger Unknown ha dicho...

José Antonio Dávila .

¿Cuál prevalece en su práctica docente?
La perspectiva pedagógica que orienta mi práctica docente es la de reflexión en la práctica. Mi perfil docente se ajusta a lo expresado por Amaro (2000), siempre he tenido presente la importancia de reflexionar sobre lo que uno piensa, dice y hace, sobre todo cuando desempeño la noble tarea de educar. Para mi la educación es un acto político y el aprendizaje lo entiendo como señala Amaro (2000) “la emancipación individual y colectiva tendiente a la transformación de la sociedad”. En mi opinión el aprendizaje involucra como decía Freire “codescubrir la realidad para transformarla juntos”, es ese proceso en cual liberando al otro te liberas a ti mismo, recordemos su celebre frase “Nadie se libera solo; nadie libera a otros; nos liberamos juntos”
¿Cuál perspectiva resulta más adecuada al docente universitario?
Partiendo de la premisa de que toda educación universitaria, debe buscar la formación del hombre con autonomía de pensamiento y capacidad crítica reflexiva para interpretar y trasformar la realidad. Pienso que debería emerger una perspectiva pedagógica, que le permita al profesor realizar investigación a la par de su ejercicio docente, ya que de esta manera, podrá ir reflexionado y haciendo una integración dialéctica de la teoría y la práctica y del conocimiento, claro esta, con el propósito de mejorar su práctica. Además dicha perspectiva deberá estar orientada hacia la promoción de los valores, entre los cuales destacan: el respeto, la tolerancia, la solidaridad, el sentido de responsabilidad social, todo lo anterior claro esta, en una atmósfera de constante comunicación. Es pertinente que también le permita al docente la realización y aplicación de estrategias y actividades que para ser realizadas requieran del trabajo activo, conjunto y participativo tanto de estudiantes como profesores, quienes haciendo uso de las bondades que ofrece una teoría cognitivita constructivista, desarrollen al máximo las capacidades de interpretación, reflexión y logren a partir de la realidad social ir construyendo el conocimiento propiciando su cambio y transformación, es decir, contextualizando el conocimiento.

 
A las 24 de octubre de 2007 a las 11:32 , Blogger Rosa Eugenia ha dicho...

Buenas intervenciones. Creo que se han manifestado criticamente frente a este asunto. Observo una inclinación hacia la reflexion en la práctica como indicó Brigett, Gustavo, Natally y José, en algunos casos señalando la importancia de los valores y con ello la dimensión humanística como apunta Karima o hacia la investigación como insiste Osacana. La opinión de Mabel parece hacer más referencia a enfoques del aprendizaje cuando apunta al constructivismo. Sin embargo, podríamos coincidir en que no hay una perspectiva mejor que otra y que talvez podríamos referirnos a una perspectiva integradora o, como señalan Gustavo y Estefanía, una perspectiva ecléctica (en el buen sentido de la palabra, no como yuxtaposición de ideas)

 
A las 24 de octubre de 2007 a las 18:55 , Blogger Karima ha dicho...

Coincido en la intervencion hecha por oscana, dado a que la perspectiva investigativa le da al docente ese apoyo que en todo momento deberia estar presente en lo que el proceso educativo. No obstante,lo refiero de esta forma porque es una estructura que deberia estar implicita en todo proceso de aprendizaje, ademas de ello el complemento de la perspectiva reflexiva apoyada en soporte teorico bien sustentado con la investigacion que en todo momento sin explicitarlo debe estar presente.

 
A las 24 de octubre de 2007 a las 19:14 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Mi experiencia como docente universitario es poca, sin embargo la perspectiva que yo practico es la humanista, inicialmente, puesto que debo considerar que estoy tratando con personas (no con un número de lista o un apellido), de tal modo que se han de considerar las particularidades de cada persona. En segundo lugar la investigativa, que considero importante en un docente de cualquier nivel educativo, puesto que asegura que estaremos en constante observación del medio y de los elementos que intervienen sobre este. En tercer lugar, y no menos importante por esto, la perspectiva social, es decir el considerar los entornos políticos, económicos, culturales sobre el cual se desenvuelven los procesos de enseñanza y de aprendizaje, el vigilar como esos aprendizajes pueden impactar en el cambio de la sociedad.
En cuanto a la segunda interrogante creo que, las perspectivas que deben tomarse son las que mencioné anteriormente, puesto que el docente universitario debe mantener una visión crítica ante la sociedad mediante los procesos de investigación para motivar a la formación de profesionales que sean capaces de reconducir su ejercicio profesional, en caso de que esto sea necesario. A demás, debe mantener la mirada ante la sociedad, porque es sobre esta que impacta al formar profesionales y es a la sociedad a la que debemos responderle formando personas capaces de aportar soluciones a las problemáticas actuales, todo esto manteniendo como “eje transversal” la perspectiva humanista, que valora la individualidad de la persona y no desprecia la importancia del trabajo en comunidad.

 
A las 24 de octubre de 2007 a las 19:59 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Creo importante mantener la visión integral de los procesos de enseñanza y aprendizaje, en la que cada uno de los momentos son oportunidades nuevas para la construcción del conocimiento.
La practica docente, bajo los cambio de paradigmas de la sociedad actual bebe mantener una perspectiva constructivista, que le permita al profesional construir conocimientos y conceptos con el mismo dinamismo que la sociedad nos exige. El docente universitario de actualidad debe estudiar constantemente la realidad circundante y partir de la construcción de “lo nuevo”, mediante métodos de investigación concretas. En esta medida, el conocimiento nuevo no debe valorar la experiencia previa.
A mi parecer, el constructivismo es la mejor de las perspectivas docentes ,y creo que es la que mejor se adapta a esta realidad cambiante y dinámica, porque permite tomar un poco de todo. Toma en cuenta lo aptitudinal, lo procedimental, lo conceptual, lo social…

 
A las 25 de octubre de 2007 a las 17:23 , Blogger Karima ha dicho...

Perspectivas de la formacion docente: para englobar un poco lo que es una perpectiva, por analogía, es el conjunto de circunstancias que rodean al observador, y que influyen en su percepción o en su juicio de las cosas, en este caso el docente universitario, tomando un poco la intervencion de gustavo, no puede tener un solo foco que oriente su enseñanza, ya que se esta desenvolviendo en un universo de conocimientos propis y aquellos que posee el estudiantado...por otra parte, el docente como investigador nato debe tener siempre el diagnostico del grupo en el cual se deselvuelve y a pesar de tener esas perspectivas(academica, tecnica, reflexiva....) como opciones para orientar su enseñanza, sigo en todo momento manteniendo la postura de que a pesar de que existen vicios en el espacio universitario que se apropian de la enseñanza en la misma (Villarroel,1995)el docente debe tener su didactica especializada y su enseñanza orientada a lograr en el estudiante un alcance significativo de aprendizaje, sin dejar a un lado la vinculacion afectiva-valorativa en el aula.

 
A las 25 de octubre de 2007 a las 20:05 , Blogger Gabriela Delgado ha dicho...

Hola, en cuanto a las interrogantes planteadas y a las lecturas que yo realicé sobre este tema puedo responder lo siguiente:

¿Cuál de las perspectivas de la formación docente es la más adecuada en la docencia universitaria?
Desde mi punto de vista, la perspectiva que mas se adecua a la docencia universitaria es la perspectiva de reflexión en la práctica, puesto que esta es la única que permite al docente tomar en cuenta otros aspectos educativos que van más allá del conocimiento enciclopédico o técnico y hace énfasis en la reflexión sobre la práctica y la investigación, lo que contribuye con formación de profesionales que sean más proactivos y que se encuentren perfectamente preparados para enfrentar situaciones reales dentro de su campo laboral.
Según Villarroel (1995) la educación universitaria venezolana ha estado orientada durante muchos años al mejoramiento de la enseñanza tradicional o enciclopédica como también se le conoce y no ha tomado mucho en cuenta la parte reflexiva que debe desarrollar el estudiante universitario a fin de que contribuya con investigaciones que nos den aportes significativos e innovadores dentro de los diversos campos laborales. Si bien es cierto que la formación enciclopédica o teórica es muy importante dentro de cualquier carrera profesional porque esta es la “columna vertebral” de la misma por así decirlo, también es muy cierto que todos los conocimientos teóricos no nos son en un 100% útiles en la practica laboral y por lo tanto es necesario que todo profesional este en la capacidad de reflexionar, auto examinar, reconstruir y adaptar su propio conocimiento sobre la materia a situaciones específicas dentro del campo de trabajo y esto puede ser fácilmente alcanzado si el docente mas que enfatizar la teoría de la asignatura que dicta o mas que buscar respuestas objetivas, orienta a sus estudiantes hacia la búsqueda de nuevas herramientas profesionales a través de la investigación y la reflexión.

 
A las 25 de octubre de 2007 a las 20:36 , Blogger Gabriela Delgado ha dicho...

Para complementar mi participación anterior, me gustaría acotar que el papel del docente universitario no debe ser el de un transmisor de conocimientos tal como lo diría Villarroel (1995), sino el de un guía y facilitador de situaciones de aprendizaje, ya que sus estudiantes son personas que ya traen un bagage de conocimientos y experiencias que deben ser respetados y complementados a través de la orientación y de la facilitación de estrategias de aprendizaje que ayuden al estudiante a construir y reconstruir su propio conocimiento a través de la reflexión en la practica, y no tratarlos como recipientes “vacíos” que deben ser “llenados” con información tal como diría Paulo Freire.
De ahí que el docente debe ser el primero que reflexione sobre su proceso de enseñanza, a fin de alcanzar la transformación y mejora de la práctica educativa y que a su vez pueda dar ejemplo a sus estudiantes de cómo se lleva a cabo un proceso de reflexión sobre la acción.

 
A las 25 de octubre de 2007 a las 21:01 , Blogger Gabriela Delgado ha dicho...

En cuanto a, ¿cuál es la perspectiva que yo asumo y por qué?

Indudablemente, la perspectiva de enseñanza tradicional es mucho más fácil de aplicar tanto del punto de vista del docente como del estudiante, puesto que es mucho más sencillo repetir lo que otros han hecho o investigado, que reflexionar sobre estos planteamientos o buscar e indagar sobre un tema especifico, desde el cual se pueda construir una concepción propia acerca de esa temática y esa puede ser una de las razones por las que muchos colegas y alumnos asumen esa postura y de allí es que se derivan situaciones como la falta de la aplicación lógica a problemas sencillos, o a que la mayoría de las personas no sepan como enfrentar una situación laboral que requiera un proceso reflexivo, porque sencillamente no se esta acostumbrado a eso y les da flojera pensar.

De ahí el que yo asuma la perspectiva de reflexión en la práctica, ya que considero que cualquier país desarrollado o que este en vías de desarrollo como se supone que es nuestro caso, debe contar con profesionales que mas que estar altamente calificados desde el punto de vista académico, estén dispuestos a reflexionar e investigar dentro de su practica laboral, a fin de contribuir con mejoras dentro de su campo de trabajo, a la vez que aportan su granito de arena al desarrollo de la nación.

 
A las 26 de octubre de 2007 a las 12:50 , Blogger Gerardo Luis ha dicho...

Muchos Saludos a todos. Perdonen el retraso de mi intervención. He tenido que sortear algunas dificultades, no del todo resueltas, pero ya estoy acá para ofrecer mi aporte.
Dos han sido las preguntas que han orientado esta reflexión. La ventaja de intervenir en este momento es que logro percibir sus aportes, que junto a los de los autores trabajados me ofrecen una panorámica muy interesante. Estas preguntas sobre las perspectivas de la función docente nos interpelan sobre la propia práctica docente y sobre la que consideramos más adecuadas.
Logro verificar que en algunos casos algunas intervenciones tienden a confundir lo que se refiere a perspectivas docentes con teorías del aprendizaje. Ciertamente que la perspectiva desde la cual cada docente dirige su acción como educador estará estrechamente vinculada con su manera de concebir como cada estudiante aprende, conoce, se forma. Tal es así que en reflexiones de otras asignaturas de este posgrado hemos podido comprender la íntima relación entre aprendizaje y enseñanza. De esta posible confusión que creo percibir sólo me preocupa el hecho que se tienda a colocar el constructivismo como una teoría panaseica que ha venido a dar respuestas a todas las dificultades pedagógicas y didácticas de la educación actual. El constructivismo tiene grandes valores y ofrece muchas opciones en el campo educativo, pero creo que como docentes debemos evitar dogmatizarlo, pues podríamos caer en errores histórico de pretender que tenemos la respuesta a todos nuestros problemas como docentes con el manejo y aplicación de este enfoque, sería la negación de la misma teoría constructivista.
Pero en fin, como he logrado comprender no se trata de una discusión sobre teorías del aprendizaje sino sobre posturas o perspectivas de la función que ejercemos como docentes. En más de 20 años que tengo dentro de la experiencia educativa (formal y no formal), en los cuales he compartido con niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos y hasta con personas de la tercera edad, siento que he podido pasearme por diversas perspectivas, fruto del aprendizaje personal y de la evolución que he ido haciendo como persona (esto lo podrán ver en mi autobiografía) y específicamente como educador.
Las lecturas de Villaroel, Amaro y Pérez, me han concedido una amplia comprensión sistematizada de lo que he venido haciendo, de cosas que no he hecho, de cosas que seguro no haría. También me ha permitido reflexionar sobre mi propio proceso educativo, tratando de correlacionar las perspectivas que se me iban presentando en los textos con mis antiquísimos maestros, los profesores de mi adolescencia y los que he tenido sobre todo en 17 años de vida universitaria.

 
A las 26 de octubre de 2007 a las 12:51 , Blogger Gerardo Luis ha dicho...

De alguna manera no me atrevo a criticar ninguna de las perspectivas estudiadas, creo con algunos de mis compañeros, que cada perspectiva responde o a un momento histórico-social o a la naturaleza misma de los conocimientos que se abordan. Dichos conocimientos pueden ser de las ciencias formales, de las ciencias sociales, de técnicas artesanales, entre muchas otras en el enorme espectro de los saberes humanos. Seguramente cada enfoque de estas perspectivas obedece primigeniamente a esa naturaleza del conocimiento que motivará una determinada didáctica, y que la misma no puede dejar de un lado las propias actitudes de quien ejerce la docencia y el propio grupo o personas con que se comparte, se construye, se estudia, se aprende, se recrea… el conocimiento.
Siento que en mi propia experiencia que he ido recreando constantemente mi práctica docente y he tenido que irme ajustando a los nuevos lenguajes, los conocimientos emergentes, las técnicas que surgen, las cohortes con que comparto, los lineamientos institucionales, el currículo propuesto, mis propias iniciativas, las de los estudiantes. En fin sin asumir irresponsablemente una postura asistemática he ido optando por hacer que lo sistemática de mi propuesta se vaya enriqueciendo constantemente.
Ciertamente está latente siempre la “necesidad de trasformar la enseñanza…” (Villaroel) en nuestro caso la universitaria, pero no puede estar motivado esto por un simple prurito de reforma, de transformar por trasformar, esta necesidad debe surgir de las motivaciones emergentes que para acudir a prácticas que se ajusten a lo que la sociedad va exigiendo en su avance civilizatorio. Comparto con Villaroel que “que se han introducido mejoras considerables en la enseñanza a nivel superior…”. Claro que ha habido avances, aunque no todo se ha hecho, no en todas las instituciones, no en todas las cátedras, no en todos los docentes, pero considero que el espíritu de renovación no se ha perdido. En otra reflexión ya plateaba que el sistema educativo generalmente tiende a ser el más renuente al cambio, sin embargo esté se dará por la naturaleza misma de la enseñanza, depende de los mismos docentes darle paso antes o después a este espíritu de adecuación de la actividad docente.

 
A las 26 de octubre de 2007 a las 12:51 , Blogger Gerardo Luis ha dicho...

En este proceso y para que cada docente asuma una determinada perspectiva también entra en juego la presencia de los actores fundamentales como son los estudiantes, muchas veces son ellos quienes impulsarán la renovación o adecuación de las perspectivas y el enfoque que el docente asuma en su actividad docente. Pero eso es variante, dependerá de la realidad de los grupos de estudiantes y de la habilidad del mismo docente por aprovechar lo que cada grupo ofrece.
No he querido entrar a discutir o a repetir lo que indican los esquemas de los tres autores, pues considero que a todos nos han ofrecido una síntesis valiosa que nos lleva a comprender mejor lo que es nuestra labor como educadores. Villaroel asume que “el proceso de enseñanza no es uno de trasmisión” ciertamente que en su integralidad no lo es, pero nadie puede negar que ha aprendido muchas cosas porque simplemente se las han trasmitido y no por eso dejan de ser aprendizajes válidos, que nos han permitido crecer. Eso no implica que debamos esforzarnos más por construir nuestro propio conocimiento y por motivar a los alumnos a que lo construyan desde sus experiencias. Con todo esto, me uno a la afirmación del mismo Villarroel que nos indica que “la tarea del profesor universitario podría resumirse en la necesidad de convertir a sus alumnos en estudiantes”, esa sería una noble proeza, los contenidos de nuestra cátedras dejaran de ser lo fundamental, pero seguramente serán mejor asumidos. Indudablemente que siempre que se tomen en cuanta énfasis tan importantes en la actividad pedagógica como el desarrollo de estrategias, lo reflexivo, lo socio-político, lo investigativo, entre otros aspectos importante ya existentes y que irán surgiendo (Cf. Amaro).

 
A las 26 de octubre de 2007 a las 12:52 , Blogger Gerardo Luis ha dicho...

Muy bien lo dice Pérez cuando habla de investigación-acción del docente: “es un proceso de acción y de reflexión cooperativa, de indagación, y de experimentación, donde el profesor/a aprende al enseñar y enseña porque aprende, interviene para facilitar y no imponer ni sustituir la comprensión de los alumnos/as, la reconstrucción de su conocimiento experiencial; y al reflexionar sobre su intervención ejerce y desarrolla su propia comprensión…”. Siento que viene a ser una síntesis muy válida de lo que he vivido como docente y que legitima en la reflexión que ahora compartimos.
En todo caso, comparto con muchos de mis compañeros aquello del humanismo, no uniéndome a un cliché, sino asumiendo que no importa la perspectiva, enfoque, comprensión de la función docente que se asuma siempre y cuando esta responda realmente a la naturaleza del currículo, a las necesidades de quienes son sujetos de la experiencia educativa y a las convicciones de quien se dedica a la labor de enseñar. Siendo así, lo más relevante será siempre valorar la dignidad de la persona, y ayudarla con honestidad en su formación, crecimiento y realización humana.

Muchas gracias por su paciencia...

 
A las 27 de octubre de 2007 a las 16:10 , Blogger Gilda Gómez ha dicho...

El docente universitario no solo debe ser un conocedor de la ciencia que enseña, sino que debe tener una formación general con base a los componentes científicos, tecnológicos, humanísticos, pedagógicos y éticos para así potenciar el desarrollo del estudiante.
Particularmente, asumo la perspectiva académica con un enfoque enciclopédico, la cual implica que esta manera de enseñar tiene que ver con la forma en que aprendí. Esto debido a que soy egresada del mismo proceso educativo donde no se considera la formación didáctica.

 
A las 27 de octubre de 2007 a las 18:14 , Blogger JesúsPetit ha dicho...

Participación número uno.

Primero reciban un saludo de mi parte a la profesora y los compañeros del curso.

Pido disculpa por participar tardíamente, probablemente repita algunos puntos pero es lo que he reflexionado.

Cuando reflexiono acerca de cual es la practica que prevalece en mi como docente, en mi caso de primaria y bachillerato, asumo que tengo una tendencia tradicionalista es decir me guío por el programa y aunque hay discusión, participación y los alumnos tienen una muy buena involucración son muchas las veces que parezco una máquina bajando información y ellos recibiéndola lo que se convierte en una simbiosis y surge lo que dice (Villarroel C. 1995). En la enseñanza tradicional la principal formación del alumno es en la dependencia aspecto este que me parece no adecuado y que desde luego hay que desmontarlo por una practica que permita a el alumno su propia pro actividad y uno como docente replantearse su modo de apoyar a los alumnos y que así puedan en conjunto el que enseña como el que aprende desarrollarse en el proceso de aprendizaje de manera participativa de ambos lados, y que además el estudiante explore sus capacidades, las desarrolle y aprenda de ese proceso; por su lado el docente asuma una postura mas de guía, facilitador haciendo reflexión sobre lo que se esta desarrollando como proceso educativo.
Considero que el docente mas adecuado a nivel universitario debe tener un manejo de las herramientas básicas de la investigación dado que serán estas la que lo mantengan al día en el manejo del conocimiento, debe ser proactivo en su actividad docente, debe mostrar amplitud en su quehacer docente para que el proceso de enseñar y aprender sea en conjunto profesor – alumno aprovechando así las herramientas que trae el alumno y invitándolo a que explote otras como dice (Villarroel C. 1995). Al concebir el conocimiento como una construcción y no como un bien recibido, el alumno se convierte en el principal responsable de su aprendizaje.
Atte.:
Jesús Rafael Petit.

 
A las 28 de octubre de 2007 a las 17:46 , Blogger Dr. Gustavo M. González ha dicho...

Qué perspectiva de la acción docente es las más adecuada y cuál es mi propia opción parecen sin duda preguntas que exigen respuestas taxativas y definidas, sin embargo, las mismas lecturas y las intervenciones de los compañeros me conducen ampliamente en mi respuesta, ni hay respuestas taxativas, pues no hay una pregunta taxativa, sino un interrogante que ante todo se convierte en pregunta generadora de autorreflexión… de ese proceso necesario y vital de nuestra opción docente que radica en el ejercicio de verificar en el tiempo y en el espacio cómo se desarrolla nuestro proceso de enseñanza, sus recursos, estrategias, y las implicaciones personales de crecimiento y madurez que esto reporta en nosotros: Necesitamos pues todos los enfoques, y ninguno de ellos. De todos porque como ya dije y como afirma Lugo (2007) “cada enfoque de estas perspectivas obedece primigeniamente a esa naturaleza del conocimiento que motivará una determinada didáctica, y que la misma no puede dejar de un lado las propias actitudes de quien ejerce la docencia y el propio grupo o personas con que se comparte, se construye, se estudia, se aprende, se recrea… el conocimiento”. Y según la naturaleza del contenido, el contexto, el diagnóstico del grupo o cohorte, entre otras cosas se requerirán actitudes y estrategias pedagógicas, andragógicas, investigativas, reflexivas, conductuales, enciclopédicas, pero nunca, y por eso digo ninguna, puede olvidarse que en todas debe ubicarse al sujeto de aprendizaje como protagonista y hacedor de su propio proceso.
Considero que en mi propia perspectiva, “ecléctica” como señaló muy bien Rosa, y con la aclaratoria respectiva, es necesario ser culto, saber muchas cosas, mi especialidad lo amerita, pero no para llenar a mis estudiantes, sino que debo ofrecerles calidad, y debo sortear con mucha humildad, sus intervenciones, sus dudas, inquietudes y canalizarlas para que ellos descubran en sí lo que buscan, asumo así también la reflexión y la investigación son elementos que intervienen en mi desempeño, pues necesito el feedback de quienes comparten conmigo la pasión de enseñar… Y finalizo precisando que es un proceso que también ha implicado en algún momento proceder con actitud conductista, de la más pura y hasta punitiva, pero hoy puedo decir, fue necesario, y valió la pena en resultados que hoy se agradecen… quizás alguno considere que fue suerte, yo hoy puedo decir, no fue suerte, fue discernimiento…Tamaña palabra venida de otras disciplinas, pero que encierra en mi aporte la síntesis de la propia acción docente: DISCERNIMIENTO… Gracias!!!!

 
A las 28 de octubre de 2007 a las 20:12 , Blogger Gabriela Delgado ha dicho...

Si bien es cierto que el conocimiento enciclopedico es importante, a mi me paerece que es necesario que el estudiante aprenda a distinguir por qué y para qué le es útil dicho aprendizaje per ademas debe saber dónde, cuándo y cómo puede aplicarlo.Para esto es necesario que el estudiante se someta a un proceso de reflexión, porque no siempre la teoria es un 100% aplicable en la practica y eso lo deben saber los estudiantes pero no se enseña a través de una educación memoristica o tradicionalista, por el contrario para esto es necesario la reflexión antes y sobre la acción tanto dentro como fuera del salón de clase.

 
A las 1 de noviembre de 2007 a las 15:33 , Blogger Rosa Eugenia ha dicho...

Mientras más leo sus intervenciones, más me encantan pues tienen un componente crítico-reflexivo de alta calidad y las dejaré grabadas como testimonio de este curso. Las intervenciones de Gerardo, aunque tardía, ponen en evidencia una posición muy clara, como también se evidencian en las opuniones de Gustavo y Jesús. Comparto la posición en cuanto a que ninguna es "taxativamente mejor que otra" pero sugiero a Gilda analizar las bondades y las limitaciones de un enfoque academicista incluso considerando la opinión expresada por Gabriela.

 
A las 13 de junio de 2009 a las 15:56 , Blogger Unknown ha dicho...

La Universidad reclama dos competencias específicas al claustro de profesores: la investigación y la docencia. Por la primera, el docente universitario es responsable de obtener día a día conocimientos más profundos que le aseguren una mayor especialización en su campo disciplinar. La Universidad, entonces, debe tomar conciencia y posibilitar la participación en proyectos de investigación, dado que la fortaleza de la docencia dependerá, en buena parte, de la posesión sólida de la verdad investigada.
En mi caso, asumo esta perspectiva por cuanto considero que la investigacion es la verdadera cuna del saber.

 
A las 13 de junio de 2009 a las 15:59 , Blogger Unknown ha dicho...

Para complementar un poco mas mi participacion, quisera agregar lo siguiente:
El docente universitario también debe prepararse para la comunicación didáctica del saber, a través del dominio de estrategias metodológicas adecuadas que permitan una buena operatividad de la clase. Es necesario superar el ciego accionar docente adquiriendo la formación pedagógica básica.

El claustro docente, como comunidad de aprendizaje entre profesores expertos y jóvenes, debe procurar continuamente la mejora del estilo de enseñanza para que los alumnos puedan, a su vez, mejorar su estilo de aprendizaje. La tutoría intra-cátedra puede ser un medio importante para acompañar a los docentes jóvenes en la formación científica y didáctica, pues ambas implican la responsabilidad ética del docente universitario.

Asimismo la docencia universitaria debe fortalecer y expandir su acción con espíritu de servicio a toda la comunidad a través de trabajos sociales integrados a las cátedras con la finalidad de desarrollar la sensibilidad de los estudiantes ante problemáticas de la realidad social y de responsabilizarse en el servicio del bien común, realizando la justicia y la caridad a través de obras concretas de bien para con el prójimo.

 
A las 19 de junio de 2009 a las 7:48 , Blogger Unknown ha dicho...

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